El periodista y candidato presidencial ecuatoriano Fernando Villavicencio, de 59 años, fue asesinado este miércoles, informó el mandatario Guillermo Lasso, agregando que «el crimen organizado ha llegado muy lejos». El diario El Universo señaló que Villavicencio fue asesinado «al estilo sicariato y con tres tiros en la cabeza».

Villavicencio, del movimiento de centro Construye, murió al ser atacado a balazos cuando abandonaba un acto en el norte de Quito después de encabezar un mitin de campaña.

«Indignado y consternado por el asesinato del candidato presidencial Fernando Villavicencio. Mi solidaridad y mis condolencias con su esposa y sus hijas», expresó Lasso a través de la red social X, antes Twitter.

El presidente agregó que «por su memoria y por su lucha, les aseguro que este crimen no va a quedar impune» y que «el crimen organizado ha llegado muy lejos, pero les va a caer todo el peso de la ley».

Ecuador sufre en los últimos años un embate del crimen vinculado al narcotráfico, lo que casi duplicó la tasa de homicidios a 25 por cada 100.000 habitantes en 2022.

Villavicencio era uno de los ocho candidatos presidenciales para las elecciones generales anticipadas que se realizarán el 20 de agosto.

Este periodista y exmiembro de la Asamblea Nacional disuelta en mayo por Lasso, aparecía segundo en la intención de voto con 13,2%, detrás de la abogada Luisa González (26,6%) afín al exmandatario socialista Rafael Correa (2007-2017), según la más reciente encuesta de Cedatos.

Lasso convocó a la sede presidencial al gabinete de Seguridad, así como a los titulares de organismos estatales como la máxima Corte Nacional de Justicia para «tratar este hecho que ha consternado al país».

El repudio de los otros candidatos

Los candidatos a la Presidencia de Ecuador en las próximas elecciones generales extraordinarias del próximo 20 de agosto manifestaron su consternación e indignación por el asesinato de su rival Fernando Villavicencio.

A los pocos minutos de confirmarse el deceso, los otros siete candidatos presidenciales expresaron su pésame y solidaridad con los seres queridos del asesinado. El exvicepresidente Otto Sonnenholzner expresó su «más sentido pésame y profunda solidaridad» y deseó «que Dios lo guarde en su gloria».

Luisa González, candidata de la Revolución Ciudadana, el partido que lidera el expresidente Rafael Correa (2007-2017), indicó que recibió «con indignación, impotencia y profunda tristeza la terrible noticia del atentado que produjo el fallecimiento de Fernando Villavicencio». «Mi abrazo solidario a toda su familia y coidearios. ¡Este vil acto no quedará en la impunidad!», afirmó González sobre Villavicencio, que se había consolidado como uno de los principales detractores del expresidente Correa con acusaciones de corrupción que involucraban a su administración.

El también candidato de izquierdista y ambientalista Yaku Pérez se mostró «consternado por el trágico y condenable asesinato de Fernando Villavicencio». «Mi más sentido pésame a su familia y seres queridos. Este hecho no quedará en la impunidad, Ecuador no merece una muerte más, es momento de unirnos y recuperar la paz», apuntó Pérez.

En el mismo sentido se expresó el empresario y especialista en seguridad Jan Topic, quien afirmó que lamenta «profundamente como ecuatoriano» el mortal atentado sufrido por Villavicencio. «Hoy más que nunca se reitera la necesidad de actuar con mano dura contra la criminalidad. Que Dios lo tenga en su gloria», remarcó Topic.

El candidato, que como otros postulantes tenía resguardo policial, había denunciado en días anteriores amenazas de muerte en su contra. El asesinato de Villavicencio deja manchada más de sangre una campaña electoral donde la crisis de seguridad copaba prácticamente el debate político y las propuestas de los candidatos.

En semanas anteriores también fueron asesinados de manera similar el alcalde de Manta, Agustín Intriago, y un candidato a asambleísta por la norteña provincia de Esmeraldas.

Ecuador vive desde hace algo más de dos años la peor crisis de seguridad y violencia del crimen organizado de su historia que lo llevó a cerrar 2022 con la mayor tasa de muertes violentas de su historia, al registrar 25,32 por cada 100.000 habitantes. La gran mayoría de estos homicidios intencionales están asociados, según el Gobierno, al crimen organizado y al narcotráfico, que ha ganado fuerza en la costa y ha convertido a los puertos ecuatorianos en grandes trampolines para la cocaína que llega a Europa y Norteamérica.