Los gobiernos de Colombia y Venezuela pusieron en operación este primero de enero el puente binacional Atanasio Girardot, también conocido como «Tienditas», que comunica al departamento de Norte de Santander con el estado de Táchira, lo que supone un paso más en la normalización de sus relaciones. Venezuela y Colombia restablecieron el vínculo tras la llegada de Gustavo Petro al Palacio de Nariño, luego de que en 2019 el gobierno del entonces mandatario Iván Duque reconociera como legítimo presidente venezolano a Juan Guaidó.

El acto de este domingo incluyó el corte de una cinta tricolor en la mitad del puente Atanasio Girardot protagonizado, por el lado colombiano, por los ministros de Comercio, Industria y Turismo, Germán Umaña, y Transporte, Guillermo Reyes, así como por el gobernador de Norte de Santander, Silvano Serrano, y los alcaldes del área metropolitana de Cúcuta. Por la parte venezolana estuvieron el gobernador de Táchira, Freddy Bernal, y otros funcionarios, quienes además soltaron globos con los colores amarillo, azul y rojo, al igual que los colombianos, como símbolo de unión y de un nuevo comienzo.

«Esta es la apertura formal de la frontera con Colombia, en toda la geografía fronteriza, solo que simbólicamente la estamos haciendo en este lugar. Que sea la apertura, la del día de hoy, el camino de un largo reencuentro de confraternidad, de crecimiento y de prosperidad para ambas naciones, Colombia y Venezuela», dijo Bernal. Por su parte, Umaña aseguró que «hoy se está cumpliendo un sueño de integración fronteriza» de más de medio siglo.

«Desde el año 60 se planteó la apertura de este puente entre nuestras dos naciones. Solo la constancia ha dado frutos de los que hemos creído en esta integración, que no solo es comercial sino unir a nuestras sociedades en un solo país, en una sola nacionalidad. Hoy iniciamos el camino de cerrar las brechas sociales que existen entre los centros de nuestros países y nuestras fronteras«, manifestó el ministro colombiano.

El puente Atanasio Girardot consta de seis carriles para vehículos y comunica al área metropolitana de Cúcuta con la localidad de Pedro María Ureña, en Táchira, y aunque fue terminado en 2016, nunca había sido puesto en servicio ya que su conclusión coincidió con el periodo de deterioro de la relación bilateral. Desde principios de diciembre, cuando se anunció la reapertura total de la frontera, Venezuela emprendió trabajos de remodelación y restauración en esta infraestructura.