La Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso peruano aprobó este lunes una moción de rechazo a las declaraciones del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, sobre asuntos internos de Perú. Y planteó al pleno del Legislativo que lo declare persona non grata en el país andino. La moción recibió once votos a favor, uno en contra y tres abstenciones de los integrantes del grupo de trabajo legislativo presidido por la legisladora conservadora, María del Carmen Alva.

Durante el debate del pronunciamiento, Alva informó a los parlamentarios que López Obrador dijo el lunes pasado que sería «un orgullo» que lo declararan persona non grata. «Ya sabemos cómo es esta persona y con más gusto vamos a declararlo persona non grata», respondió la parlamentaria.

La Comisión de Relaciones Exteriores de Perú expresó su «rechazo a las inaceptables declaraciones» de López Obrador, «que constituyen, una vez más, una violación del principio de no injerencia de otro Estado». Y agregó que el presidente mexicano incumple sus «obligaciones jurídicas del acuerdo marco» de la Alianza del Pacífico, al negarse a entregar a Perú la presidencia pro tempore. 

Por esos motivos, la moción pidió al pleno del Congreso que lo declare persona non grata y que se exhorte a los ministerios del Interior y Exteriores para que «realicen las acciones necesarias» para que «no ingrese al territorio nacional». El pronunciamiento rechazó que el gobernante mexicano haya «realizado repetidas declaraciones públicas» sobre Perú «cargadas de falsedades», a las que calificó de «injerencistas, irresponsables e ideologizadas»

La moción fue presentada por la parlamentaria del partido Avanza País, Patricia Chirinos. En el documento, la congresista también exhortó a la presidenta peruana, Dina Boluarte, a tomar medidas legales y presentar una demanda contra el Estado mexicano ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya por «haber violado flagrantemente el acuerdo marco de la Alianza del Pacífico, afectando así los derechos y expectativas del Estado peruano».

«Un timbre de orgullo»

López Obrador respondió este lunes que sería un «timbre de orgullo» ser declarado «no grato» en Perú. «Para mí es un timbre de orgullo que quienes actúan de esa manera, me declaren ‘no grato’, pero no es correcto», dijo el presidente mexicano este lunes durante su rueda de prensa matutina. Y reiteró que considera que no fue justo lo que hizo el Congreso de Perú al destituir al presidente Pedro Castillo y encarcelarlo. 

«Si se hace un análisis del marco legal jurídico del Perú, lo incumplieron, lo violaron, fue una decisión arbitraria, más la represión que desataron, asesinaron como a 70 personas que protestaron», apuntó López Obrador. El líder progresista dijo que él no puede quedarse callado ante esa decisión que le parece «arbitraria». Y acusó a la «clase gobernante» y a la «oligarquía peruana» de aprovecharse de los recursos naturales del país «a costa del sufrimiento de Perú». 

López Obrador dijo que no se le hacía «correcto ni normal» que, luego de la destitución de Castillo, la embajadora de Estados Unidos en Perú avalara la decisión. También rechazó que el Congreso peruano autorizara que lleguen a ese país 700 soldados estadounidenses armados a pedido de la presidenta Dina Boluarte.

«700 soldados estadounidenses para entrenar a fuerzas armadas del Perú y a la policía del Perú, no culpo solo a quienes permiten eso, sino hago un llamado de atención al gobierno de Estados Unidos porque eso es mantener una política injerencista, que en nada ayuda a buscar la hermandad entre los pueblos del continente americano», dijo el mandatario mexicano, quien agregó que si lo van a declarar «no grato, que sepa cuando menos la gente por qué es». 

El mandatario mexicano había calificado el lunes pasado de «usurpadora» a Boluarte. Y dijo que debería dejarle «la presidencia al que ganó en una elección libre y democrática, a Pedro Castillo», quien está preso desde el pasado 7 de diciembre tras ser destituido por el Congreso peruano, luego de un fallido intento de autogolpe. AMLO reiteró que México no le entregará la presidencia de la Alianza del Pacífico «porque ella no es legal y legítimamente presidenta del Perú», e implicaría «legitimar un golpe de Estado».

En respuesta, la canciller peruana, Ana Cecilia Gervasi, sostuvo que López Obrador y el colombiano Gustavo Petro, quien también mantiene sus críticas a Boluarte, muestran una «actitud contraria a los principios y valores que rigen la convivencia democrática».

 A fines de febrero pasado, el gobierno de Perú anunció el retiro permanente de su embajador en México y señaló que la relación bilateral quedaba reducida a encargados de negocios, mientras que el Congreso declaró persona non grata a Petro y al expresidente boliviano Evo Morales, en ambos casos por sus críticas y el rechazo público al gobierno de Boluarte.