El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, convirtió este miércoles su última imputación penal por su intento de revertir el resultado de las elecciones de 2020, en un tema de campaña para las presidenciales de 2024. Y presumió de que «nunca antes había tenido tanto apoyo».

«Esta inculpación sin precedentes contra un expresidente (¡de gran éxito!), y el principal candidato con diferencia, tanto en el Partido Republicano como en las elecciones generales de 2024, reveló al mundo la corrupción, el escándalo y el fracaso que tuvieron lugar en Estados Unidos durante los últimos tres años», afirmó en mayúsculas el millonario en su red social Truth Social. «EE.UU. es una nación en declive, pero volveremos a hacerla grande, más grande que nunca», añadió.

Según una encuesta publicada el martes por el diario New York Times, Trump se mantiene como el candidato favorito entre los republicanos pese a las acusaciones, frente al actual presidente Joe Biden quien se presenta a la reelección en los comicios de 2024. El sondeo encontró que ambos están empatados en un 43 por ciento «si las elecciones presidenciales se celebraran hoy».

En marzo pasado, cuando Trump fue acusado penalmente por primera vez por el caso de la estrella porno Stormy Daniels, el profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Quinnipiac, Scott McLean, dijo que incluso si una persona está en prisión, puede presentarse a unas elecciones en EE.UU. «Si finalmente es condenado por esos cargos o por otros en otros procesos (judiciales), podría presentarse a las elecciones», indicó McLean. «No hay nada en la Constitución que diga que no puede», agregó.

Comparecer ante los jueces

El exmandatario tendrá que comparecer el jueves ante la jueza Moxila Upadhyaya de la corte federal del Distrito de Columbia, tras haber sido imputado el martes. Según el escrito de acusación, presentado por el fiscal especial Jack Smith, se le acusa de tres cargos de conspiración y uno de obstrucción.

Al igual que en las otras dos causas penales que afronta, no se espera que Trump sea detenido y, como hizo anteriormente, es posible que se declare no culpable de los cargos que se le imputan, porque considera que los procesos que hay en marcha contra él son «una caza de brujas». Se desconoce cuándo podría comenzar el juicio, pese a que el fiscal Smith adelantó que quería que el proceso fuera rápido.

La primera imputación se produjo en Nueva York, donde Trump fue acusado de 34 cargos por supuestos pagos a Stormy Daniels, con la que tuvo un affair en el pasado, para comprar su silencio durante la campaña electoral de 2016. Se espera que el juicio comience en marzo de 2024. La segunda imputación fue en Florida, donde el exmandatario fue acusado de 40 cargos por sustraer ilegalmente y mantener en su mansión de Mar-a-Lago documentos clasificados que sacó de la Casa Blanca. Está previsto que el juicio por ese caso inicie en mayo del próximo año.

Los republicanos, divididos

Ante la nueva inculpación penal, los republicanos se mostraron divididos. Mike Pence, quien fuera vicepresidente de Trump y actualmente uno de sus rivales para hacerse con la nominación republicana para las elecciones de 2024, insinuó que las acusaciones deberían descalificar al exmandatario de las primarias del partido. «Cualquiera que se pone a sí mismo por delante de la Constitución no debería ser nunca presidente», aseguró Pence a través de un comunicado. Además indicó que si bien no estudió la imputación, la candidatura de Trump solo traerá «más distracciones».

El también precandidato presidencial republicano Asa Hutchinson, exgobernador de Arkansas, pidió al magnate renunciar a su campaña por su «responsabilidad moral» en el ataque al Capitolio en Washington, en el que se trató de detener la confirmación de la victoria electoral del actual mandatario.

Muy diferente fue el tono y el mensaje del líder de la Cámara Baja, Kevin McCarthy, quien criticó lo que considera un uso partidista del Departamento de Justicia por parte del gobierno de Biden y un intento de distraer con la imputación. «Ayer mismo una nueva encuesta mostraba que el presidente Trump es sin duda alguna el principal oponente político de Biden. Todos en EE.UU. podían ver lo que iba a pasar a continuación», escribió McCarthy en redes sociales. 

Por su parte, el principal oponente de Trump para hacerse con la nominación republicana para las presidenciales de 2024 y actual gobernador de Florida, Ron DeSantis, rechazó referirse explícitamente al exmandatario, asegurando que no leyó acerca de la acusación. Sin embargo, prometió que «acabará con la instrumentalización del Gobierno» y señaló que es injusto enfrentarse a la Justicia en Washington, porque es «un pantano».