Corea del Norte confirmó haber lanzado un misil intercontinental

Corea del Norte confirmó haber lanzado un misil balístico intercontinental (ICBM) para demostrar su capacidad de llevar a cabo un «contraataque nuclear mortal», en medio de la tensión por maniobras militares de Estados Unidos y Corea del Sur. Este domingo, los ejércitos de ambos países respondieron con maniobras aéreas de bombarderos B-1.

Según la agencia de noticias estatal norcoreana KCNA, el ICBM (Hwasong-15), fue disparado en la tarde del sábado desde el aeropuerto de la capital Pyongyang, luego de que el líder norcoreano, Kim Jong-un, ordenara el «ejercicio de lanzamiento» por la mañana.

El proyectil recorrió más de 900 kilómetros y alcanzó un apogeo de más de 5.000 antes de caer en aguas de la Zona Económica Especial (ZEE) de Japón, al oeste de la isla de Hokkaido. Según el Gobierno japonés, voló 66 minutos y tendría capacidad de alcanzar cualquier punto del territorio continental estadounidense.

La agencia de noticias KCNA dijo que la prueba armamentista, la primera en siete semanas, se realizó para reforzar «la capacidad de guerra de las unidades de ICBM, que están listas para un contraataque móvil y poderoso». El lanzamiento es una «prueba clara» de la fiabilidad de la «poderosa disuasión nuclear» norcoreana, agregó la nota.

El disparo fue condenado por Corea del Sur, Estados Unidos y Japón, así como por el G7 y la Unión Europea (UE).

El lanzamiento se produjo en momentos en que Corea del Sur y Estados Unidos se preparan para llevar a cabo un ejercicio, la próxima semana en Washington, para saber qué medidas tomar si Corea del Norte utiliza sus armas nucleares.

Corea del Norte considera estas maniobras periódicas como preparativos de Estados Unidos y Corea del Sur para invadirla.

La respuesta de Corea del Sur y Estados Unidos

Los ejércitos de Corea del Sur y Estados Unidos contestaron este domingo al lanzamiento de Pyongyang con unas maniobras aéreas en las que participaron dos bombarderos estratégicos B-1 del Pentágono, según informó el Estado Mayor Conjunto (JCS) surcoreano en un comunicado.

El comunicado no especificó inicialmente la cifra exacta de B-1, aunque en imágenes de las maniobras enviadas a los medios se aprecian dos bombarderos. En todo caso, con esta acción los aliados buscan dar una réplica rotunda a Pionyang, ya que muchas veces Washington suele desplegar solo un bombardero de este tipo en la península cuando pretende lanzar una advertencia al régimen de Kim Jong-un.

En las maniobras de hoy participaron cazas F-35 y F-15 surcoreanos y F-16 estadounidenses, según precisó el JCS. Las aeronaves, unas 10 en total, sobrevolaron el mar Amarillo y el mar de Japón (llamados, respectivamente, mar del Oeste y mar del Este en las dos Coreas) y también territorio meridional surcoreano.

«En esta ocasión las maniobras han demostrado la preparación y las capacidades de defensa combinadas de la República de Corea (nombre oficial del Sur) y EE.UU. al exhibir la abrumadora fuerza de la alianza mediante el oportuno e inmediato despliegue de los activos de disuasión de los EE.UU. en la península coreana», señaló el texto.

«También confirmó el compromiso inquebrantable de EE.UU. y los compromisos de disuasión ampliada», concluyó. 

La disuasión ampliada o extendida es un compromiso adquirido el pasado mayo por Washington con Seúl que consiste en el envío de activos estratégicos estadounidenses a la península coreana de «manera coordinada y cuando sea necesario» en función de las acciones del régimen norteño.

Años de tensión

Corea del Norte se encuentra técnicamente en guerra con Corea del Sur y Estados Unidos desde que la Guerra de Corea, entre 1950 y 1953, se cerró con un armisticio y no con un tratado de paz. Actualmente, Estados Unidos tiene 28.500 soldados en Corea del Sur.

En los últimos años, el Gobierno comunista norcoreano desarrolló armas atómicas, algo que es ilegal según el derecho internacional, que dice necesitar para disuadir un ataque de Estados Unidos.

Según el experto en seguridad estadounidense Ankit Panda, el disparo del sábado en Pyongyang tiene una importancia considerable porque «se ordenó el mismo día, por lo que no se trata de una ‘prueba’ tradicional, sino de un ejercicio», informó AFP.

Las relaciones entre las dos Coreas están en uno de sus puntos más bajos en años, después de que el Norte se declarara una potencia nuclear «irreversible» y Kim pidiera un aumento «exponencial» en la producción de armas, incluyendo las de tipo nuclear táctico. En respuesta, el presidente surcoreano, Yoon Suk Yeol, buscó intensificar la cooperación de seguridad con Estados Unidos, con más ejercicios militares conjuntos.

Desde un proceso diplomático de 2019, que se saldó en fracaso, el diálogo entre ambas Coreas está estancado.

La vocera norcoreana y hermana de Kim, Kim Yo Jong, afirmó este domingo que las acciones del Sur «agravan más la situación a cada momento, destruyendo la estabilidad regional», según KCNA. «Advierto que vigilaremos todos los movimientos del enemigo y emprenderemos las correspondientes contramedidas, muy poderosas y abrumadoras, contra todos estos movimientos hostiles contra nosotros», añadió.