Israel da un primer paso para demoler las casas familiares de atacantes palestinos

El gobierno de Israel dio el primer paso para demoler la casa familiar de un joven palestino que días atrás mató a tiros a siete personas y la de otro que hirió a dos más en un ataque separado, en medio de una preocupante ola de violencia. Otros dos palestinos murieron el domingo debido a los disparos de las fuerzas de seguridad israelíes, mientras se produce la llegada a la región del jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Antony Blinken, con el objetivo de mediar entre las partes.

El gabinete de seguridad israelí había anunciado el sábado por la noche que tomaría medidas contra «los familiares de terroristas que apoyan el terrorismo». Entre las medidas citadas figura la posibilidad de privarlos de la seguridad social o de quitarles la documentación de identidad israelí. Esta última será examinada en el consejo de ministros.

Las fuerzas israelíes cerraron herméticamente las distintas entradas del domicilio de la familia de Khayri Alqam, autor del atentado del viernes en una sinagoga en el barrio Neve Yaakov de Jerusalén, mientras sus habitantes eran obligados a abandonarlo. «No buscamos una escalada pero estamos preparados para cualquier escenario. Nuestra respuesta al terrorismo es mano dura y una respuesta fuerte, rápida y precisa«, aseguró el primer ministro Benjamin Netanyahu en declaraciones a los ministros de su gabinete.

Los ministros acordaron que la casa de otro palestino, uno de 13 años que el sábado hirió a dos israelíes en otro ataque a tiros en Jerusalén Este, también iba a ser precintada de acuerdo al ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir. El chico palestino fue herido de un tiro y hospitalizado.

El precintado de la vivienda de un atacante palestino suele ser el paso previo a su demolición, aunque es un proceso que suele tardar varios meses por los trabajos previos y los recursos de su familia, que pueden llegar hasta el Tribunal Supremo israelí.

La demolición de viviendas de familiares de palestinos no resulta una medida nueva en Israel, cuyas autoridades la defienden por sus efectos disuasorios, aunque sus detractores la consideran un castigo colectivo innecesario. El jefe del departamento legal de la ONG israelí HaMoked, Dani Shenhar, dijo que la demoliciones muestran «la voluntad de venganza del gobierno contra los familiares»

Violencia sin fin

Este domingo el ministerio de Salud palestino dijo que un joven de 18 años murió a causa de las heridas infligidas el sábado por un guardia de seguridad que le disparó cerca de una colonia israelí en Cisjordania. El Ejército israelí dijo que el guardia identificó a un palestino armado con una pistola a la entrada de la colonia y le disparó. 

La cartera de Salud palestina anunció además la muerte de un palestino de 24 años que había resultado herido durante una incursión militar israelí que dejó otros nueve palestinos muertos el jueves pasado en el campamento de refugiados de Jenín, en el norte de Cisjordania. Además una casa y un vehículo palestinos fueron incendiados en el pueblo de Turmus Ayya, en Cisjordania, en un ataque atribuido por los habitantes a colonos israelíes, pero que no fue confirmado por las fuerzas armadas israelíes. 

En respuesta por la incursión en Jenín, grupos de la resistencia palestina a la ocupación israelí lanzaron cohetes contra Israel desde los territorios de la Franja de Gaza, lo que a su vez desencadenó ataques aéreos israelíes en respuesta. En total, 34 palestinos han muerto en lo que va de enero por disparos de las fuerzas de seguridad israelíes.