Las culpas del naufragio fatal frente a la costa de Grecia

El pesquero con cientos de inmigrantes a bordo que naufragó el miércoles pasado en el mar Jónico, se habría volcado después de que la Guardia Costera de Grecia tratara de remolcarlo con una soga, denunciaron algunos de los rescatados en testimonios recogidos este viernes. Según el relato de un superviviente sirio, un barco de la guardia costera griega ató el pesquero con una soga e intentó remolcarlo por el lado izquierdo.

«Pero el bote viró a la derecha y se hundió repentinamente”, aseguró Tasos Polijronópulos, un concejal de Kalamata, el puerto más cercano al lugar del hundimiento, tras hablar con el superviviente. Ya el jueves, otro de los rescatados señaló en declaraciones al líder del partido izquierdista Syriza, Alexis Tsipras, que el barco se volcó después de que la Guardia Costera tratara de remolcarlo con una soga.

El portavoz de los guardacostas, Nikos Alexíu, desmintió denuncias al señalar que «nunca hubo ningún intento de amarre (con el pesquero)» por parte de las autoridades. Sin embargo, unas horas después, el portavoz del Gobierno interino, Ilias Siakandaris, señaló a la televisión pública ERT que los guardacostas sí usaron una cuerda «para sostenerse y para acercarse (al barco), para ver si querían ayuda».

Sin embargo, matizó que «no fue una cuerda de amarre», por lo que nunca hubo ningún intento de remolcar el pesquero. Según explicó Siakandaris, los propios inmigrantes tiraron la cuerda al mar señalando que no querían ayuda sino seguir viaje hacia Italia. Este episodio habría sucedido tres horas antes de que el barco finalmente volcara y se hundiera, agregó el portavoz gubernamental.

Los guardacostas griegos han sido duramente criticados por organizaciones y medios internacionales por no intervenir desde el primer momento en que vieron la enorme sobrecarga de la embarcación. El pesquero, de 30 metros de eslora, en el que según los medios griegos viajaban entre 500 y 700 personas –incluyendo muchos niños y mujeres– se hundió en la madrugada del miércoles al suroeste de la península griega del Peloponeso.

Hasta ahora han sido rescatadas 104 personas, todos varones, entre ellos ocho menores de edad. Las autoridades detuvieron a nueve egipcios, que estaban entre los rescatados y que son acusados de tráfico ilícito de personas, de provocar un naufragio y de poner vidas humanas en peligro.

Tragedia anunciada

La comisaria europea de Interior, Ylva Johansson, dijo este viernes que desde principios de este año se temía una tragedia como la del hundimiento del barco pesquero en las costas de Grecia con más de 700 personas a bordo, porque el uso de estas embarcaciones es «un nuevo ‘modus operandi'» de los traficantes.

«Desafortunadamente, hemos visto que iba a suceder, porque desde el principio de este año existe un nuevo ‘modus operandi’ con estos barcos pesqueros zarpando de la costa este de Libia, con un aumento del 600 %», dijo Johansson en una rueda de prensa. La comisaria afirmó que aunque aún se desconocen todos los detalles del hundimiento, esta «parece ser la peor tragedia que hemos visto en el Mediterráneo».

«Los traficantes que subieron a estas personas al barco no los mandan hacia Europa, los mandan hacia la muerte», señaló. Johansson dijo que la «coordinación» entre las distintas autoridades en el momento en que se avista una embarcación en el mar es «importante» y apostó también por seguir cooperando con los guardacostas libios y con los países de origen y de tránsito de los migrantes.

Aunque continúan las labores de rescate, se desvanece la esperanza de poder encontrar a más náufragos con vida. El balance oficial de muertos sigue siendo de 78 personas, todos varones. Se calcula, no obstante, que la cifra de muertos puede ser de varios centenares.

ONU y ACNUR denuncian

La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) pidieron este viernes que se tomen medidas «urgentes» para evitar la muerte de más migrantes en las aguas del mar Mediterráneo. «El deber de rescatar sin demora a las personas en peligro en el mar es una norma fundamental del derecho marítimo internacional», destacaron en un comunicado de prensa conjunto las dos organizaciones.

ACNUR y la OIM pidieron a los países que lleven a cabo operaciones «coherentes» de búsqueda y salvamento de las personas migrantes para evitar más muertes en el Mediterráneo. «La Unión Europea (UE) debe situar la seguridad y la solidaridad en el centro de su acción en el Mediterráneo», declaró la alta comisionada adjunta de ACNUR para la protección, Gillian Triggs.

El director del departamento de emergencias de la OIM, Federico Soda, recordó que las vías migratorias del Mediterráneo son las más peligrosas del mundo y calificó de «inviable» la situación actual. En lo que va de año se han producido ya 1.166 fallecimientos o desapariciones en las rutas mediterráneas.

Según informó la ONU, el buque tuvo sus primeros problemas el pasado martes por la mañana y naufragó al día siguiente a casi 90 km de Pilos, en la península del Peloponeso.

El barco pesquero zarpó de Egipto sin pasajeros rumbo a Tobruk, una ciudad del este de Libia, para embarcar a los migrantes y proseguir hacia Italia, de acuerdo con fuente portuarias. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) dijo temer que «cientos de personas» hayan perecido en el naufragio, «una de las tragedias más devastadoras en el Mediterráneo en una década».