La misión del enviado del Papa a Moscú no logró acuerdos pero el diálogo continuará

Desde Roma

En el encuentro que mantuvieron el miércoles en Moscú el enviado del Papa Francisco, cardenal Matteo Zuppi, y el consejero para la política exterior del gobierno de Vladimir Putin, Yuri Ushakov, “no se llegó a ningún acuerdo específico” pero “el diálogo continuará si es necesario”, declaró el portavoz del gobierno ruso, Dmitry Peskov, según la agencia rusa Interfax. “Fue un intercambio de puntos de vista y de informaciones sobre cuestiones humanitarias en el contexto de la situación en Ucrania”, añadió Peskov.

Por su parte, el arzobispo católico de Moscú, monseñor Paolo Pezzi, según la agencia rusa Tass, comentando el coloquio del miércoles dijo que “el encuentro se llevó a cabo en una atmósfera positiva” y que “el tema principal” fueron los “problemas humanitarios ligados a los refugiados” que llegan a Rusia, “incluidos los menores de edad”.

Se sabía que el tema de los niños, especialmente los miles de niños ucranianos que fueron deportados a Rusia durante la guerra, sería uno de los puntos de la conversación. En parte porque el presidente ucraniano Volodymyr Zelenski le pidió al Papa que intercediera por los niños cuando visitó Roma en mayo pasado. Pero también porque Zelenski subrayó este punto en la visita que Zuppi hizo a Kiev el 5 y 6 de junio como enviado del Papa.

El tema de los niños siguió presente en la visita de Zuppi a Moscú. En la mañana del jueves se encontró con Maria Llova-Belova, la comisionada rusa para los derechos de los niños a quien, al parecer, pidió informaciones sobre el particular.

Tanto Llova-Belova como Putin tienen una orden de arresto emitida por la Corte Penal Internacional por la deportación de unos 16.000 niños de Ucrania.

Durante el encuentro con el cardenal Zuppi, Llova-Belova, que niega los cargos que le hace la Corte Penal, se limitó a expresar su confianza en que «el amor y la misericordia cristianos ayuden en el diálogo y la comprensión recíproca». No se conocen por ahora otros resultados del encuentro.

Zuppi viajó a Moscú el martes para una serie de encuentros con autoridades rusas y con Kirill, el Patriarca de la iglesia ortodoxa rusa, programados para miércoles y jueves. El viernes por la mañana debe volver a Roma.

Con el Patriarca Kirill

El encuentro con el Patriarca Kirill se realizó el jueves por la tarde en Moscú. «Las iglesias pueden trabajar juntas para servir a la causa de la paz y la justicia», dijo el Patriarca Kirill durante el encuentro, según la agencia rusa Ria Novosti. «Es importante que todas las fuerzas del mundo se unan para evitar un gran conflicto armado», agregó. No salieron a relucir por ahora otras informaciones sobre la reunión.

El Patriarca Kirill, que Francisco conoció en 2016 en Cuba, es famoso por sus excelentes relaciones con Putin. Por eso posiblemente el Patriarca ortodoxo ruso evitó contactos con el Vaticano desde que se desencadenó la guerra, dado que la Santa Sede la condenó y defendió siempre a Ucrania. Francisco había pensado en encontrarlo de nuevo y hablar sobre la guerra el año pasado en Jerusalén. Pero la reunión fue cancelada.

La visita de Zuppi a la capital rusa concluyó el jueves con una celebración en la catedral dedicada a la Madre de Dios de Moscú, donde el cardenal se encontró con la comunidad católica y concelebró con obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, y llevó el saludo, la cercanía y la plegaria de Francisco por la paz, según contó a la RAI (Radio y Televisión Italiana) el nuncio apostólico (embajador vaticano) en Moscú, monseñor Giovanni D’Aniello.

Rezo por la paz

Mientras tanto el Papa, que el jueves celebró en Roma el día de los Santos Pedro y Pablo, patronos de la ciudad, no perdió la oportunidad una vez más de pedir por la paz.

“El pueblo ucraniano está cada día en mi corazón”, dijo Francisco.

Frente al balcón donde el Papa se asoma para rezar el Angelus de medio día, se veían hoy sobre la Via della Conciliazione -que va de la basílica de San Pedro hasta el río Tiber-, varias composiciones inmensas, como cuadros de flores sobre el asfalto, que aludían a la paz. “Han sido creados bellísimas alfombras florales inspiradas en la paz. Esto nos dice que no tenemos que cansarnos de rezar por la paz. Especialmente por el pueblo ucraniano que llevo cada día en mi corazón”, dijo Francisco.